viernes, 30 de noviembre de 2018

Cuarto Yama: Bramacharya, evitar gasto energético innecesario, moderación, autocontrol.

Tradicionalmente, el Brahmacharya significaba celibato en un contexto monástico o Ashram estricto, es decir, no tener prácticas sexuales por el gasto de energía que esto conlleva para un asceta.

Si lo traducimos para los que vivimos en la sociedad contemporánea, quiere decir ser eficientes en todos los hambitos, llegar a los resultados con el menor gasto posible. También se refiere a la moderación en los placeres en general y el autodominioSignifica que ni nos obsesionemos ni nos reprimamos, hacer las paces con nuestros impulsos sexuales u otros apetitos que nos alejen de nuestra Fuente. Usar los mínimos recursos para obtener el mayor resultado posible.

“Evitar el gasto energético innecesario”
La palabra Brahmacharya se compone de la raíz char, que significa “mover” y la palabra Brahma, que significa “verdad”. Así pues, este Yama (control) se puede entender como un movimiento hacia la verdad esencial, o como un comportamiento responsable con nuestro objetivo de avanzar hacia lo que es real.

Esto sugiere que en lo social, hábilmente, nos encaucemos a relaciones no tóxicas que no nos hagan perder tiempo y que no nos saquen de nuestro centro; y por lo tanto que nos permitan usar ese tiempo y energía en las cosas que reflejen nuestra comprensión de las verdades más elevadas.
Bramacharya significa un modo de vida conducente a un logro de conciencia superior (Brahman, conciencia universal o realidad suprema). Como todo lo que existe es conciencia, implicaría vivir siendo conscientes de que siempre estamos en presencia de la Conciencia Universal.

Por ese motivo vivir centrado en el presente, en el aquí y ahora, con el sentimiento profundo de que todo lo que existe es sagrado, nos acerca a la paz. Y es sagrado porque es lo único real que existe y porque nos incluye y nos trasciende.
Bramacharya también es vivir en paz 
con el menor uso de recursos.
Según este yama, la mente que está enfocada hacia el exterior, acostumbrada a la sobreestimulación de los sentidos, es una mente inquieta y aburrida que siempre está buscando el placer inmediato. De esta manera todas nuestras energías (pensamientos, sentimientos y acciones) están centradas en la consecución de deseos y anhelos. Bramacharya implica moverse hacia la realidad última, limpiar la mente y vivir sin ruido en ella. Para esto no nos debemos dejar arrastrar por nuestras pasiones, gustos o apetencias, sino que hay que adoptar una visión desapasionada del mundo, comprender el verdadero propósito de las pasiones y dedicar nuestra energía a un fin superior.
Bramacharya en tu práctica de Asana
-La concentración constante de nuestra conciencia sobre lo que sucede corporal y energéticamente sobre la esterilla es una forma de Bramacharya. Físicamente el alineamiento, la integridad y la intensidad son las cualidades sobre las que concentrarse para educar nuestra atención. Energéticamente es observar nuestros niveles de energía para administrarlos de forma eficiente, realizar la práctica adecuadamente terminando con más energía a nuestra disposición, sin malgastarla. Ajustar la práctica con los recursos conocidos.
- Estar atentos a lo que hacemos significa, además de vivir el presente como dijimos hablando de asteya, no robar energía potencialmente para emplearla en otros ámbitos, disfrutar plenamente y ser conscientes de los beneficios o perjuicios que puede aportarnos a nosotros mismos. 
- A nivel práctico, el Bramacharya se realiza sobre todo en posturas que nos conduzcan a la concentración y a la meditación, que son las que ayudan a mantenerse en el presente y reconocer la presencia de lo sagrado. Para alcanzar la plenitud de este yama, la práctica del control mental se vuelve  fundamental.
Vivimos en la mente pero ¿Cuanto la conocemos?
Efectos en la vida diaria:
-Una práctica cuidadosa nos ayudará a estar más atento a las necesidades reales del cuerpo y no confundirlas con la ansiedad mental. Se trata de vivir más tiempo en un estado mental más eficiente, en concentración constante. A nivel cognitivo significa no gastar nuestra energía ni tiempo en cuestiones o personas que no lo requieran y situarnos más en el presente. Implicaría una vida de autocontrol y disciplina en todos los aspectos.
-En el tema de la alimentación implicaría ser moderado, no comer demasiado y nunca comer ningún alimento sin control. La gula, más que un vicio, es un síntoma de trastorno.


- Cuando algo escapa de tu control 
y nada puedes hacer, cambia el chip.
Persistir sobre un imposible no es una virtud,es obsesión. -

 - Walter Riso - 


- Namaste -

Urtzi Artola

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