viernes, 1 de marzo de 2019

Tercer Yama: Tapas, disciplina, resistencia, orden.

Tapas se puede definir como la disciplina que nos conduce a la eliminación de las impurezas que hay en nuestro organismo físico y mental por la práctica de hábitos correctos de sueño, ejercicio, nutrición, trabajo y relajación.

Tapas nos conecta con una práctica regular y adecuada de otros aspectos del yoga como son asana (postura), pranayama (respiración) y dhyana (meditación), así como con tomar conciencia de lo que comemos, bebemos y por extensión de todo aquello con lo que entramos en contacto, ya sean lecturas, entretenimientos, noticias o relaciones. 


Tapas requiere constancia, entrenamiento.

Adecuadamente entendida, proporciona un estado de armonía y bienestar que facilita santosa. Una disciplina muy concreta, pero con una clara intencionalidad de desarrollo espiritual y trascendentalidad. No es lo mismo ayunar o practicar asanas para obtener un cuerpo más atractivo que para realizarnos personalmente.

Cultivar Tapas es lo que nos transforma, es la energía que se necesita para quemar las impurezas y purificar nuestro cuerpo y mente con determinación. Esto nos hace más sutiles y refinados para poder llevar a cabo los cambios que necesitamos en nuestro camino espiritual. Está relacionado con el yama aparigraha, el no acumular riquezas e ir soltando lastre.

Tapas es entonces un ejercicio de continuo de esfuerzo, no existen paradas, ya que la propia vida es dinámica a consecuencia de la dualidad, la vida tampoco tiene paradas. Para poder mejorarnos cada día, mejorar nuestra calidad como humanos se requiere esa continuidad, sin compararnos con otros, ser mejor que nosotros mismos.

Esto tiene que ver mucho con la coherencia, ya que el dinamismo nos la hace perder a cada instante al mismo tiempo que la ganamos. Nuestra vida es constante cambio y constante movimiento. Buscar la coherencia tiene que ser entonces una constante en la vida, hay que estar alcanzándola a cada segundo, porque si uno se cansa, el primer síntoma suele ser la depresión o la tristeza. El segundo síntoma es la autodestrucción y el tercero y más dramático es la muerte física.


Tapas y práctica:

- Cultivamos tapas durante la práctica en las clases de yoga, manteniendo el enfoque, la concentración, el entusiasmo y la intensidad de forma constante. No hay que confundir intensidad o esfuerzo con forzar, cultivar tapas es practicar con entusiasmo, sin escatimar, dando todo lo que puedes dar, encontrando el equilibrio donde cultivas Santocha y Tapas al mismo tiempo.

- En una sesión de yoga, supone aprender a coger el ritmo e intensidad adecuada para poder esforzarnos desde el principio hasta el fin de la clase.

- Correctamente realizada nos ayuda a interiorizar bramacharyaapararigraha y a practicar saucha con regularidad y eficacia.

Efectos en la vida diaria:

- Con el tiempo nos volvemos más disciplinados y con un mayor grado de compromiso hacia nuestras tareas. Asistir a las clase de yoga y darle continuidad a la práctica es una manera de alimentar el compromiso.

- También comenzamos a establecer una serie de rutinas y hábitos que hacen que el cuerpo y la mente se vayan desprendiendo de lo que le es perjudicial. Entrenamos la mente en poner un orden constante en lo que es beneficioso para tener una vida plena y consciente.

- En la alimentación sería el ser disciplinado y desarrollar el hábito de la constancia. De nada sirve cuidar mucho la alimentación de vez en cuando.




- La verdadera libertad es imposible sin 
una mente liberada por la disciplina -

 - Mortimer J. Adler -



- Namaste -

Urtzi Artola

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